¿Os habéis parado a pensar alguna vez porque admiramos tanto la luna? La consideramos tan hermosa, admirable, romántica.... Sin embargo, piénsalo bien, solo es un trozo de roca, sin vida, fea, solo polvo, sin oxigeno siquiera, expuesta a cualquier destrucción, llena de golpes. Pero, ¿porque la consideramos tan bella? Solo porque el sol la alumbra, solo el sol la hace bella, solo su reflejo. ¿Y nosotros?, ¿no somos como la luna? ¿Rocas sin vida y destruidas?, pero alumbradas por el amor de Dios que hace que brillemos y seamos bellos para cualquiera que pueda ver esa luz. Ey, pero nada de ser una luna nueva la cual nadie ve, nada de ser luna menguante que dejamos ver poco de lo que tenemos y cada vez menos, y los que sean como luna creciente, que se esfuercen al máximo para cada día crecer mas y ser mas bellos y lograr así ser luna llena, luna completa y la mas hermosa para todos. Así es como Dios quiere que nos vea el mundo, como luna llena que resplandece y da a conocer la luz ...