El otro día estaba viendo una película sobre un pastor “obispo” que creía que el infierno no existía, porque no podía ser que creyéramos en un Dios tan cruel que mandaba a la gente al infierno. Ese pastor creía que todos iban al cielo independientemente de si creían o no, porque en la Biblia dice que nos amó a todos y vino a salvar a todos. Así que un Dios con infierno era un Dios horrible en el que no valía la pena creer. Supongo que mucha gente (no cristianos, creyentes) creen así.
Pero la pregunta es, ¿de verdad Dios manda a la gente al infernó? ¿O es la gente la que se manda a si misma al infierno?
Dios nunca nos apartó de su lado, Dios nunca quiso apartar a Adán y a Eva de su lado y tampoco a todos sus descendientes. Fueron ellos los que se apartaron de Él, fuimos nosotros los que nos apartamos de Él. Fuimos nosotros los que no quisimos su amor y su sabiduría y no confiamos en Él.
¿De verdad creéis que Dios es tan injusto para dejar a la gente que no quiere saber de Él, entrar en el cielo? ¿En su hogar? ¿En ese lugar santo, puro, lleno de amor y paz? ¿Para qué? ¿Para que lo corrompan y entonces ya no quede nada bueno en ningún universo? Más bien creo que porque es justo, para con los que quieren estar con Él, mantiene ese lugar a salvo. No porque quiera echar a los demás. ¿Os duele que un ser querido vaya al infierno y no al cielo? ¿De verdad creéis que a Dios no le duele? Creedme que le duele más que a ninguno, más que a todos juntos.
Igual que echó a Satanás de su hogar, también echa a los que creen que no necesitan a Dios. Y os preguntaos ¿Dónde dice en la Biblia que echó a Satanás?
Génesis 3:14… sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.
¿Se lo dice a la serpiente o se lo dice a Satanás? Pues la serpiente es Satanás, a él se lo dice, condenado a vagar en la tierra para siempre y no volver al Reino de Dios.
También dice: Lucas 1:18-19
Apocalipsis 12:7-12-17
Si expulsa a Satanás, también a nosotros. Pero insisto, fuimos nosotros los que decidimos alejarnos de Dios. Pero Dios es tan bueno y nos ama tanto, que, llamadme hereje si queréis, pero deja de lado su propia justicia para darnos otra oportunidad. Ideó un plan maestro para que pudiéramos volver si queríamos. Envió a Jesús para quitar el pecado del mundo, y mostrarnos el camino de vuelta a casa. ¿Ese es un Dios cruel e injusto? No lo creo. Aunque nosotros fuimos, aunque nosotros decidimos irnos y darle la espalda. Él nos llama a gritos y nos dice que podemos volver si queremos. El problema es que muchos siguen decidiendo no volver, son ellos los que deciden no regresar con Dios, son ellos los que deciden quedarse en el infierno. Dios no los ha mandado, Dios no los ha dejado ahí, Dios les ha dado la oportunidad de salir de ahí y ellos no han querido. El infierno es solo la ausencia de Dios. Igual que la oscuridad es la ausencia de luz. El infierno, el mal y el pecado es la ausencia de Dios, la ausencia de Su Reino “El Cielo”. El cielo y el infierno quizás sean solo metáforas o quizás no. Quizás solo sea la vida con Dios o sin ella. Pero aquí en este mundo, antes de que muramos, aunque muchos creen que Dios no está, porque sino no habría dolor, guerras y hambre, la verdad es que si que está, pues envía siempre a gente a ayudar a la gente que sufre por culpa de los que no tienen Amor en su corazón.
Dios no quiere y nunca a querido que estemos sin Él, que vayamos al infierno, que causemos dolor a otros, que vivamos sin Él. Somos nosotros los que decidimos eso.
© Priscila Laporta
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